jueves, 5 de abril de 2012

Futuro

Aquella simple palabra, de tres sílabas, rige nuestras vidas e inclusive nos incita a tomar decisiones, de las que podríamos arrepentirnos. Futuro? Acaso no se forma por el presente? Alguna vez llegamos al futuro o es como aquel oasis que se aleja cada vez que parece que nos acercamos?

Partiendo de esta reflexión, en la que me he sumergido varias veces puesto que soy una de aquellas personas que viven pendientes del futuro, puedo concluir que lo que importa es el presente. Lo que hacemos hoy tiene consecuencias en el mañana, y son nuestras decisiones las que determinarán nuestro destino. 

He tratado de recordar eso porque desafortunadamente la mayor parte de mi tiempo estoy pendiente de aquel futuro que no llega, sin darme cuenta de que estoy desperdiciando el presente, el hoy, lo que tengo en ese instante y vivo pendiente de anhelos que quisiera que se concreten. 

Si pudiera aconsejarles algo... Pese a mi poca experiencia en la vida - 22 años no representan mucho frente a personas con más edad - les puedo recomendar que vivan cada día y que valoren lo que tienen en su vida, porque aunque no sea mucho es lo que necesitan en ese momento. Nada es estático y todo está en constante movimiento, como las células de nuestro cuerpo que viven en un eterno proceso de mitosis para garantizar la vida. 

Es así de simple. Lo que se detiene, muere. Entonces, sigue caminando, viviendo tu presente y construyendo así ese futuro que permanece incierto, pero que paso a paso vas descubriendo sin darte cuenta de que ya estás en él. 


He vuelto

Han transcurrido más de 365 días desde la última vez que exterioricé mis pensamientos y les di forma de letras en este blog. La depresión y la melancolía que me invadieron aquella noche en la que no sentía el valor de mi existencia en el plano terrenal, desaparecieron y ahora, a pesar de que el camino sigue siendo difícil, entiendo que mientras estamos vivos tenemos que luchar.

Ha sido el año en el que más he aprendido, con golpes y dolor, en ocasiones; con risas y emoción, en otras.  Pero aquí estoy, sigo luchando contra mis propios temores que se convierten en mis peores enemigos. No quiero que este texto de regreso sea como una autobiografía ni mucho menos un diario virtual, al que despojaría sin pudor de su característica de 'íntimo' y 'secreto', para transformarlo en algo público.

No es así. Solo quiero aclarar que mi visión del mundo es distinta, que he aprendido y mejorado en muchos aspectos, y que espero poder reflejar eso en mis próximos textos... He vuelto!