La página ha adquirido un semblante descolorido y la ausencia de tinta la torna aún más pálida. Desearía ser como aquel frágil papel que no tiene una historia. Sin pasado ni futuro. Sin contenidos que borrar ni recuerdos que evocar en los momentos de soledad.
Mas mi presente se ha convertido en un libro con conflictos inconclusos, lleno de raíces que lo anclan a un pasado que -creo- ya no existe más. No comprendo por qué no me quiebro en este momento en que siento que un final se aproxima. Quizás en esta historia yo seré aquel personaje antagónico que establece un vínculo con la soledad y que tiene un triste desenlace.
Será? Quisiera ser como una página que no tiene nada que contar, nada que ocultar, nada que olvidar y nada que perder. Mas estoy llena de tinta y con múltiples opciones que de una u otra forma traerán sufrimiento. No sé si optar por la soledad y que aquella se convierta en el camino para reordenar estas hojas que han perdido su rumbo, como un río que debe disminuir su fuerza para reencontrar su cauce.
Te busco y ya no estás. Te has desvanecido de mis sueños, perdiste tus alas de ángel y la luz que habías traído a mi vida se apagó. La apagaste (?) o quizás la apagamos. Solo ahora puedo notar que me estaba aferrando a un pasado que no se trasladó al presente, que me agarraba del espejismo producido por todo lo que alguna vez sentimos.
Pero carezco de valor para enfrentar la realidad, aunque en mi mente la conozca. Esta vez mi corazón interfiere con su testarudez característica, obligándome a permanecer en la mitad, entre un principio y un final. En ese paraje incierto que solo trae sufrimiento y dolor.
Nuevamente la soledad emerge como la única solución gratificante. Será? Sigo sin valor para tomar una decisión. No sé si estoy preparada para dejarme abrazar por la compañía de la soledad. Tengo el temor de que esto concluya mal. Siento que así será, aunque lucho por abrazar la remota esperanza que no sufriré, que todo saldrá bien y estaré feliz.
Quizás es el momento preciso para comprender que la felicidad es repentina, fugaz y escurridiza. Pero ya que importa... Ya he aprendido a levantarme más fuerte y eso haré. Siempre.

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