Un vaso en medio del ajetreo constante de este sitio. Alguna vez fue útil, tuvo valor. Ahora permanece en un rincón, olvidado, ignorado… La mancha chocolate que yace junto a él pareciera ser la sangre que derramó en el momento que se aproximaba con violencia al suelo. Allí está. En el olvido.
Cientos de personas transitan con rapidez el sitio, pasan junto a él, casi lo pisan, pero ni lo determinan, es invisible. En realidad no importa mucho porque es un vaso, algo inerte que pierde interés luego de cumplir con su objetivo. Pero, desafortunadamente existen seres que ven a otros como a aquel vaso. Todos están ahí para su beneficio y una vez que cumplen su objetivo son echados al olvido, estrellados violentamente con el suelo… La sangre chocolate se derrama mientras su vida se extermina en la indiferencia.
Y así también existen naciones con aquellas características; usan a otras hasta que pierden valor y son olvidadas.Yo vivo en un vaso. En un vaso del sur del mundo. Un vaso medio lleno, medio vacío. Un vaso que quiere destacar pensando que es aquel ser que lo desechó. Pero sigue siendo un vaso. Un simple vaso que algún día derramara su sangre chocolate y se irá a la miseria llevándose consigo todo su contenido.
Este vaso nos llevará a todos si no luchamos por evitarlo. Recordemos que un vaso puede ser reciclado. Depende de nosotros. El futuro está en nuestras manos.
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